miércoles, 8 de febrero de 2017

Cristina quiere hacer gol de “Chilena”


No es que nosotros seamos tan buenos, sino que los demás son peores – Gral Juan Domingo Perón – General, Político, Ex – Presidente Argentino.

 
En 03/2011 asumió la presidencia de Chile el economista y empresario Enrique Piñeira como el primer presidente de derecha en ser elegido democráticamente desde 1958 sucediendo a Michelle Bachelet Jeria e interrumpiendo 21 años consecutivos de gobierno de la Concertación, coalición de partidos políticos de izquierda, centroizquierda y centro, su administración se identificó por su orientación pro empresarial y fue sucedido nuevamente por la misma candidata que derrotó, la actual presidente Michelle Bachelet Jeria retomando el signo de centroizquierda que caracterizó a las administraciones post era Pinochet. En este espejo es lo que en su intimidad se ilusiona la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner, quien a la luz de las encuestas que la posiciona primera en las encuestas a Senadora por la Provincia de Buenos Aires, distrito que reúne 37,01% del total del padrón nacional, se presentaría como la candidata alternativa a la economía del ajuste del Ing. Mauricio Macri. El objetivo es, no solo derrotar a los candidatos posibles del PRO en la Provincia, sino también disciplinar al Partido Justicialista detrás de su candidatura para intentar el retorno en el 2019 erigiéndose como la representante de la progresía local contra la coalición conservadora representada por el PRO-UCR. Claro está que este plan no está exento de riesgos, el principal son las distintas causas que hoy se tramitan en la justicia por Lavado de dinero (Hotesur, Los Sauces), Corrupción en la Obra Pública, y la que más teme Cristina Fernández y su entorno que es la denuncia del Pacto Irán del fallecido Fiscal Alberto Nisman y la investigación de la propia muerte del fiscal 24 horas previas a su denuncia del Pacto ante el Congreso de la Nación Argentina el 18 de enero de 2015. Esto explica el discurso de la ex mandataria levantando denuncia de la “prescripción de su candidatura” o bien de la existencia de un “partido judicial” lo cual no es más que el miedo real a terminar sus días desfilando por tribunales. En este marco la respuesta de Mauricio Macri y la gobernadora María E. Vidal es polarizar con la figura de Cristina Fernández en un juego a tres bandas, buscando no solo eliminar la posibilidad de un tercer candidato como ser Sergio Massa u otro Justicialista que levante las banderas de la renovación del Peronismo sin el kirchnerismo sino también establecer la discusión política en un marco entre lo nuevo y lo viejo, confiando que hacía Octubre, fecha de las elecciones parlamentarias, al menos se cuente con signos de reactivación de la economía y luz de salida de la recesión y franco descenso de la inflación que se mantiene en dos dígitos hace más de 2 años, el problema es ¿y si gana Cristina?, dos años es un periodo muy largo ante un peronismo que no se ha caracterizado por respetar las normas y plazos constitucionales.

lunes, 23 de enero de 2017

Trump y un discurso que atrasa


El nacionalismo es hambre de poder atemperada por el auto engaño.  George Orwell.

El viernes 20/01/2017 asumió Donald Trump como 45º Presidente de la Democracia Imperial.  Su discurso sintetizado en dos frases “Make America Great Again”  (hacer a América Grande otra vez) y “América First” (América Primero) son un reflejo no solo de una visión autocéntrica y proteccionista de la economía sino también del rechazo al fenómeno de la Globalización, a diferencia de sus de sus antecesores que gobernaron 8 años; Ronald Reagan encontró sentido a su presidencia en el enfrentamiento a la Unión Soviética y la Revolución Conservadora; Bill Clinton, el primer exponente de la generación baby boomers, su prioridad era el crecimiento y la salida de la recesión, que costó la presidencia a Bush padre (recordemos frase campaña “es la economía idiota”) ; George W Bush  recién encuentra su mandato “en el combate al terrorismo” con el atentado a las Twin Towers; y Obama con el famoso “Yes We Can” de volver a integrar a las minorías asimilando “La Gran Sociedad” de Lyndon B Johnson. Es decir, si algo que une a todos ellos es que no discutieron el fenómeno de la globalización y buscaron la forma de mantener la visión de una Democracia Imperial ordenadora del Mundo aceptando la Globalización y eventualmente el paso a la aceptación del inicio de una nueva  era de poder multilateral con nuevos actores como China e India. Trump al contrario, tiene un discurso anti establishment, anti globalizador y proteccionista emergente del centro de los EEUU que añoran la economía industrial y exportadora de bienes de la década del cincuenta y sesenta, la cual se basa en premisas que ya no existen en virtud que:

a)     75 % del PIB  lo representan los servicios y ocupa al 68 % de la población activa.

b)    el déficit de la cuenta corriente, que mide el flujo de bienes, servicios e inversiones hacia y desde el país, representa un 3,6% del PBI  y su principal financiador es China.

c)    la supremacía del patrón dólar hoy es discutida por el yuan sino también por el fenómeno del dinero electrónico.

Las ideas de Trump pueden en el mejor de los casos a hundir a Estados Unidos en una nueva recesión y en el peor en una guerra comercial de imprevisibles consecuencias geopolíticas. Lo cual hace suponer  que o bien sea un presidente de solo 4 años o analizando su carácter y personalidad que termine en un impeachment.

lunes, 6 de junio de 2016

La conspiración de Francisco


El paso más importante que se ha dado en la causa del progreso humano lo constituye la separación total y definitiva de la Iglesia y del Estado.—D. D. Field.

 
Siendo obispo primado de Argentina Jorge Mario Bergoglio supo mantener una relación fría pero cordial con el entonces Jefe de Gobierno Mauricio Macri. Esta relación no parece ser la misma luego que uno se convirtiera en Papa Francisco y el segundo accediera a la Presidencia de la Nación. Muchos ven el origen de esa relación distante, evidenciada por la fría recepción de la visita de Macri al Vaticano a diferencia de los desfiles de dirigentes opositores en múltiples ocasiones, en el hecho que siendo Jefe de Gobierno Macri no vetó la Unión Civil, que el entonces Jorge Bergoglio consideró la semilla que dio lugar luego a la ley del Matrimonio Igualitario. Pero la realidad es mucho más compleja y estaría dada por el Plan de Francisco de reordenar a América Latina en un bastión de Unidad Socialdemócrata Cristiana contra lo que Francisco considera el Enemigo a combatir que es el Estado Liberal y Secular y su faz económica dada por el Capitalismo. El Plan de Francisco influenciado por la Teología de Liberación y su formación Jesuita, tiene por objetivo que Argentina sea punta de lanza en la resistencia al Capitalismo y al Estado Secular, que Francisco ve como la causa de los males de la humanidad, pobreza, indigencia , aborto y etcétera. Francisco, que en su juventud supo coquetear con el peronismo ortodoxo de Guardia de Hierro, ve que la amenaza liberal y secularizadora está representada por Mauricio Macri y que el peronismo es la herramienta que permitiría asegurar el Estado Corporativo y Cristiano para establecer lo que Francisco sintetiza como “economía con rostro humano” que no es más que un ensayo neo-populista para salvar el fracaso del Socialismo del S. XXI del Foro de San Pablo pero en forma más moderada sin su faz secularizadora.

El candidato de esta alianza entre la Iglesia y el peronismo conservador (lejos del ala izquierda dura) era, y todavía es, Daniel Scioli, la bendición de su candidatura por parte de una ferviente practicante (al revés de su difunto marido) Cristina Elizabet Fernández fue parte de los acuerdos de Santa Marta a cambio de alianza táctica entre Francisco y el Kirchnerismo que hoy contínúa. En esta alianza táctica, es que Francisco promueve que no avancen las causas judiciales contra Cristina Fernández y el despliegue de una política de guerra fría contra la administración de Mauricio Macri a través de:

1)    Movimiento Curas Villeros: Línea dura anti macrista en la Iglesia.

2)    Juan Grabois fundador del Movimiento de Trabajadores Excluidos, abogado católico y titular de la  Confederación de Trabajadores de la Economía Popular.

3)    Kirchnerismo duro: Acuerdo Cristina Elizabet Fernández y Daniel Scioli: ambos con ambiciones para la candidatura presidencial de 2019.

En este marco es que Bergoglio ya tiene un aliado en el ala judicial que es el titular de la Corte Suprema de Justicia Ricardo Lorenzetti que se ve como Presidente de Transición en caso que se produzca turbulencias sociales que obliguen a dimitir a presidente Macri. Algo de esta visión conspirativa ya vislumbra la diputada Elisa Carrio que muchas veces supo anticiparse a los hechos, aunque sus enemigos la tilden de pitonisa.

 

viernes, 22 de enero de 2016

Massa en el espejo de Cafiero.


Con el triunfo de Raúl Alfonsín en 1983, Justicialismo habiendo sido derrotado por primera vez en la historia en elecciones democráticas, inicio un proceso de renovación en el cuas se destacaron Antonio Cafiero, Carlos Grosso y Carlos Saúl Menem. Esa Renovación Peronista tuvo como principal objetivo reinventar al Peronismo en un Partido Democrático Moderno que hiciera frente al Tercer Movimiento Histórico que impulsaba el Alfonsinismo y donde una pata peronista era altamente codiciada. En ese marco en peronismo se formó el Frente Renovador Peronista (Cafiero, Grosso, De La Sota, Menem,) que enfrentó y derrotó a Lorenzo Miguel (62 organizaciones) y Herminio Iglesias. El Frente Renovador Peronista tenía como objetivos:

-          devolver al PJ su capacidad electoral.

-        Incorporación de mecanismos democráticos para la selección de candidatos a cargos electivos.

-       Transformar al PJ en un partido profesional y moderno abandonando la idea movimientista.

El Frente Renovador para 1987 ya había controlado el partido y el PJ se aprestaba a tomar el poder ante el deterioro cada vez más pronunciado del Gobierno de Raùl Alfonsín,  al respecto los dos principales líderes de la Renovación Antonio Cafiero (gobernador de la Provincia de Buenos Aires) y Carlos Menem (entonces gob. De la Rioja) desarrollaron dos estrategias bien diferenciadas para lograr la tan ansiada candidatura presidencial; mientras que Antonio Cafiero apostaba a mostrarse como un político socialdemócrata moderno y garante dela Gobernabilidad siendo su punto alto máximo en los sucesos de Semana Santa con el alzamiento carapintada (famosas imágenes de Alfonsin y Cafiero en el Balcón de la Casa Rosada) , Carlos Menem se dedicó a realizar alianzas con los sectores tradicionales desplazados por la Renovación (sindicalismo ortodoxo) y  fustigaría al gobierno en relación con la política económica. El resultado es conocido Menem triunfó en las internas y sepultó el proceso de Renovación. Si bien Cafiero tenía más predicamento en las clases medias, Menem logró no solo sumar al peronismo ortodoxo separado de la conducción sino también a las clases bajas afectadas por la crisis económica. Estos sucesos deberían ser tenidos en cuenta por Sergio Massa que, si bien actúa desde afuera del partido justicialista con el Frente Renovador, su posicionamiento frente al Gobierno de Macri, tiene ciertas semejanzas no solo discursiva respecto a las banderas de la gobernabilidad  sino de acciones (viaje a Davos, apoyo legislativo) para  elevarse como nuevo líder del movimiento peronista, su contractara es Scioli que guarda no solo distancia del Gobierno sino también una posición dura y enfrentada con discursos incendiarios de amenaza de crisis institucional y en alianza con los sectores más duros del sindicalismo y la juventud peronista, hoy dominada por la Cámpora. Massa debe tener presente el papel de Cafiero que de exitoso líder de la Renovación y principal artífice de la derrota de Raùl Alfonsin en 1987 le birló el Poder un Carlos Menem más astuto que supo mantener la distancia con el Gobierno de Raùl Alfonsín.

martes, 24 de noviembre de 2015

El Nuevo Pacto de Olivos



El Domingo 24 de noviembre a las 18:30 las bocas de urna daban una victoria para Mauricio Macri en 2da vuelta sobre la formula oficialista Scioli-Zannini. por aproximadamente 10 puntos Con los primeros datos oficiales a las 19:30hs, la tendencia era más de 5 puntos arriba para Macri, tendencia que se mantuvo por lo menos 2 horas y media o casi tres. Cerca de las 23hs con más del 60% de las mesas escrutadas la diferencia era superior al 4 %. Scioli se retiraba habiendo reconocido su derrota. Pero luego la tendencia comenzó a disminuir para finalizar con una victoria de Macri con apenas 2,6 % arriba sobre Scioli. Paralelamente la Plaza de Mayo había sido ocupada por La Campora y Quebracho, renunciaba el Director Nacional Electoral Angel Tulio y la Jueza Federal en lo Electoral Servini de Cubria ordenaba resguardar urnas en el Regimiento Militar de Parque Patricios para el escrutinio definitivo. Adicionalmente la Dra. Elisa Carrio denunciaba por redes sociales el “robo de votos” pero luego curiosamente se llamó a silencio y el Presidente electo Mauricio Macri anunciaba que la Presidente Cristina Kirchner lo invitaba “en forma individual”, cosa extraña porque la victoria es de una Alianza Cambiemos compuesta por el PRO-U.C.R y la Coalición Cívica, para una reunión el Martes 19:00 hs a efectos de ordenar la transición del Mando.
Si hubo un intento de fraude total de sectores radicalizados del FPV (encabezado por el propio candidato a Vice de Scioli Zannini) y abortado por la propia Cristina Fernández o fue una puesta en escena para demostrar que estaban dispuesto a incendiar el país al Ing. Macri para que acepte manipular los resultados que permitan mostrar un virtual empate técnico, nunca se sabrá. Lo que es real, es que hay indicios que permiten conjeturar que no solo no hubo transparencia en el recuento de votos provisorio sino que también hay un acuerdo implícito entre el Ing. Macri y la Dra. Cristina Fernández para avalar el resultado e iniciar la transición, esta especie de Nuevo Pacto de la Olivos estaría basado en las siguientes premisas:

  • Se avala el resultado del recuento provisorio como oficial (para ello contarían con el aval de una Jueza siempre permeable al Poder como es Servini de Cubría).

  • Cristina Fernández garantizaría 30 días de control de la calle asegurando una transición ordenada.

  • Macri pediría las renuncias de la Procuradora General Gils Carbó, del titular del Banco Central Vanoli y del Titular de la AFSCA Martín Sabatella.

Los beneficios para Cristina Kirchner serían lograr mantener el relato que el 48% de la población sigue avalando el relato y poder tener sobrevida en el control del PJ para ser Jefa de la Oposición, ahora que es lo que gana Mauricio Macri no sería tan claro ya que no solo asume una posición de debilidad frente a al Kirchnerismo, poco afecto al respeto de las reglas democráticas, sino que este acuerdo ya habría tenido consecuencias con la renuncia de su aliado en la UCR Senador Sanz (que buscaba denunciar al Kirchnerismo y promover una investigación) y el silencio apartamiento de la Dra Elisa Carrio. En el Pacto de Olivos entre Raúl Alfonsin y Carlos Menem, hubo un claro ganador Carlos Menem que logró su reelección y un perdedor, la UCR que casi cayó en la extinción. Habría que ver si la primera gran decisión de Macri fue la correcta o este nuevo Pacto de Olivos*  no se transforma en un Pacto Fáustico que signifique que su administración se inicie herida de muerte.

*https://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_de_Olivos

martes, 17 de noviembre de 2015

El Plan desestabilizador del Kirchnerismo



La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”. Bertolt Brecht

Cristina Fernández de Kirchner en los últimos días de su gestión ha decidido sembrar todo un campo minado a su sucesor, Scioli o Macri, de forma tal de asegurar su base de poder con vistas a retornar como senadora en el 2017 para desembocar en una nueva candidatura, de ella (poco probable) o su heredero (¿su hijo Máximo?) que reivindique el Modelo Nacional y Popular en el 2019, luego de obligar a su sucesor a sincerar los graves desequilibrios (retraso cambiario, inflación, déficit fiscal record) producidos por una obscena expansión del gasto público y saqueo de los recursos del Estado. Cristina y su equipo de iluminados, en el último mes ha incrementó la planta permanente en más de 100 personas y habilitado la toma de otras 1000, aumentó partidas presupuestarias en más de 20,000 millones de pesos y el B.C.R.A vende dólar subsidiado a un ritmo de USD 100 millones diarios, lo cual hace prever que la próxima administración heredará reservas reales por solo USD 4.000 millones, un nivel similar a la crisis del 2001. Este escenario diseñado intencionalmente por el Kichnerismo busca dejar sembradas las semillas de una potencial crisis, para retomar las banderas presuntamente progresistas de defensa del Estado, antiajuste y antiliberales desde la oposición, cuando se deba realizar el ineludible ajuste clásico y devaluación que deberá ejecutar su sucesor en sus primeros 100 días el nuevo gobierno. El Plan del Kirchnerismo tiene como intención aplicar un movimiento tipo tenaza, desestabilizando no solo desde el Congreso (queda con una importante cantidad de diputados y primera minoría senado) sino también en campo, con el “control de la calle” utilizando los llamados “movimientos sociales” que son verdaderas organizaciones paraestatales armadas. El objetivo es, producido el ajuste, forzar una crisis con vistas a una victoria parlamentaria en el 2017 y un retorno en el 2019 incluso no descartan cumplido 2/3 del mandato intentar un adelantamiento de las elecciones. Frente a este ambicioso plan, que figura en las mentes afiebradas, de los líderes de la Cámpora (fiel guardia pretoriana del Modelo Nacional y Popular), la próxima administración le quedarían dos estrategias:

  1. Aliarse con la ortodoxia peronista y sindical (Massa, De La Sota, Moyano) para  retomar el control del Partido Justicialista. 
  2. Desencadenar un Mani Pulite a través de una Conadep de la Corrupciòn para investigar los múltiples y graves casos de corrupción de la era kirchnerista.

En ambos casos, la respuesta del kirchnerismo puede ser “patear el tablero” y acelerar una crisis política de consecuencias imprevisibles que le permita a Cristina Fernández no solo ser el Luis XV sino también el Napoleón que restablezca el orden.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Mauricio Macri Presidente de Transición



Para los hombres de coraje se han hecho las empresas, Gral José de San Martin (25 Febrero 1778 – 17 Agosto 1850).



El 22/11/2015 se celebra el balotaje entre Daniel Scioli (FPV) y Mauricio Macri (Frente Cambiemos), si se dan los resultados que hoy reflejan las encuestas, el Ing. Mauricio Macri será electo presidente en un escenario inédito desde 1987 ya que Argentina contaría con la Presidencia y los dos principales distritos electorales Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires, que reúnen el 45% del padrón nacional, del mismo color político, más una buena cantidad de diputados aunque con la debilidad de no contar con mayoría en Senadores para Quorum propio. No obstante ello, no es menor este capital político que el Ing. Macri deberá aprovechar en sus primeros 100 días de gobierno para afrontar los graves desequilibrios que dejan 12 años de kirchnerismo. Estos desafíos son tanto institucionales como económicos. En los desafíos institucionales es recuperar el equilibrio de poderes, modernizar la justicia, sincerar el sistema estadístico nacional y encarar una reforma política que evite las manipulaciones y prácticas fraudulentas del voto que se han verificado en los últimos 12 años a través de la implementación de la boleta única así como también en encarar una nueva relación Nación-Provincias que de lugar a una verdadera Republica Federal acabando con el período más unitario en la historia Argentina desde 1983. En materia económica los desafíos no son por cierto menores, la futura ex mandataria Cristina Fernández deja una Economía estancada (4 años sin crecimiento real), el mayor déficit fiscal de la historia económica argentina (casi 7% PBI), un Banco Central quebrado y la segunda mayor inflación de América Latina que apunta en el 2016 a un 35% anual, sin mencionar un alarmante retraso cambiario que representa una verdadera bomba de tiempo. Estos múltiples desafíos hacen muy probables que le consuman el capital político logrado, ya que estará obligado a lidiar con un escenario político convulsionado dado por;

  • La oposición del  Kirchnerismo bajo el liderazgo de Cristina Fernández que buscará desestabilizar con prácticas incluso no democráticas cualquier intento de tocar los privilegios logrados (Subsidios, Planes, Cargos) por la Campora y las llamadas “organizaciones sociales” que son verdaderas formaciones paraestatales cuasimafiosas con control territorial
  • La lucha intestina que se dará por el liderazgo del Peronismo y cuyas esquirlas afectarán el normal funcionamiento de las instituciones.
  • Que el Centenario Partido Unión Cívica Radical (que forma parte de la Alianza Cambiemos junto con el PRO de Macri) buscará que el desgaste de Macri le permita volver al poder en el 2019 con candidato propio.

Es decir, la Presidencia de Macri tiene importantes características de transición, como la gestión de Adolfo Suarez en España o de Raúl Alfonsín en Argentina, que de ser exitosa podría quedar en la historia  por reorientar al País hacia una Democracia Moderna y una verdadera República Federal desarmando el intento populista kirchnerista, pero que lamentablemente desgasta rápidamente a la figura que detenta dicho proceso.