La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos,
hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. Groucho
Marx
El gobierno de Cristina Fernández lanzó esta tarde
un nuevo blanqueo de capitales, el segundo en solo tres años (el último fue en
el año 2009). Este blanqueo que se instrumentaría a través de dos instrumentos
financieros uno el CEDIN (Certificado de Depósito para el Sector Inmobiliario)
que permitiría previo depósito de los dólares sin explicar su origen adquirir
estos certificados en dólares para
adquirir un inmueble y el segundo el BADE un bono en dólares que paga el 4%
anual con vencimiento en el 2016, que se aplicaría para el financiamiento del plan de inversiones de la empresa petrolera estatizada
YPF. El discurso apunta al planteo de permitir al ciudadano incorporar aquellos
dólares no declarados o en negro al circuito formal de la economía (se estiman
163.000 millones de dólares fuera del circuito financiero en forma global de
los cuales 40.000 millones estarían en cajas de seguridad o en el “colchón”)
para apuntalar la construcción que se desplomó luego del fracasado intento de
pesificar las operaciones inmobiliarias y el sector energético. Pero la
realidad es que el blanqueo tiene por objeto sincerar la incapacidad del Modelo
Nacional y Popular de promover la inversión y la incorporación de capitales que
permitan no solo recomponer las reservas del Banco Central que solamente en el último
año han caído en 10.000 millones de dólares sino también las necesidades de
pagar las importaciones fruto del déficit energético que se estiman en 7.000
millones de dólares para este año. En resumen los dólares de la soja ya no son
suficientes para pagar la dilapidación de recursos para mantener el gasto del
Modelo Nacional y Popular y la financiación mediante la emisión de pesos y del
impuesto inflacionario está encontrando su límite en la devaluación del peso
frente al dólar, por lo tanto se decide un megablanqueo un piedra libre para
que traigan los dólares tan necesarios en la “pesificada” economía argentina,
no importa si estos capitales tienen su origen en evasión, narcotráfico
etcétera lo importante será que lo traigan, transformando la lucha contra el
lavado de dinero y la evasión impositiva en un discurso vacío y obsoleto ,
así como también la denostación del dólar como refugio de ahorro ya que el
blanqueo reconoce implícitamente el fracaso del Modelo Nacional y Popular en promover
el ahorro y la inversión en moneda local. El tema es si esto no funciona ¿Cuál es el próximo
paso? ¿abrir las cajas de seguridad y confiscar los dólares guardados?, claro
nadie se pregunta qué errores se cometieron para hacer que solamente en el último
año cayeran los depósitos en dólares un 52% o bien que la Argentina solamente
captara menos del 5% de las inversiones en América Latina. Es más fácil recurrir a estas medidas fàciles que afrontar la realidad que se terminó la fiesta del gasto público y hay que pagar la cuenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario