Toda
realidad que se ignora prepara su venganza. José Ortega y Gasset (1883 – 1955)
filósofo y ensayista español.
Comenzando la segunda parte de este verano de 2013,
el Secretario de Comercio Guillermo
Moreno ha celebrado con la Asociación de Supermercados Unidos acuerdos para
mantener (otros dirían congelar) los precios de las mercaderías por 60 días y
seguirían otros acuerdos con la organización que reúne a los Supermercados Chinos, y de similares características con las Cámaras Empresariales para una canasta de útiles
escolares y electrodomésticos de diferente ìndole. Estos acuerdos apuntarían a formar una masa crítica con dos objetivos atacar
la espiral inflacionaria que se estima podría llegar al 30% anual y a
convencer a los sindicatos de firmar paritarias (acuerdos salariales) que estén cerca del 20% para todo el año. El plazo de 60 días sería el necesario para cubrir el lapso
de las negociaciones colectivas, claro está que de tener éxito esta
estabilización acotada de los precios, cabría pensar, haciendo caso a los rumores
que dicen que están trabajando los equipo técnicos del Banco Central de la
República Argentina en la implementación de un nuevo signo monetario (¿El Federal?), si al
finalizar el plazo negociado, no es el momento previsto por las autoridades
económicas para lanzar un Plan similar al Plan Austral sestablecido por Juan
Vital Sourruille en 1985, con el fin de relanzar la economía. El mismo
consistiría en un cambio de moneda con una nueva paridad respecto al dólar que
recupere el retraso cambiario y devaluar la moneda local tratando de evitar que
la misma se traslade a los precios y recomponer los términos de intercambio
respecto de las exportaciones y encareciendo las importaciones, asimismo se
implementaría un desagio (quita de ceros) como forma de recuperar la gran
cantidad de moneda emitida en el año 2012 y que es una de las principales
causas de la inflación. El nuevo Plan buscaría estabilizar la economía
reduciendo la inflación y las presiones sobre el dólar buscando que se acelere
el ritmo del consumo como forma de llegar lo mejor posible a las elecciones de
Octubre donde se juega la posibilidad de una reforma de la Constitución Nacional que habilite un nuevo mandado para Cristina Fernández. No sería de extrañar que aprovechando la
finalización de Semana Santa se lance esta batería de medidas acompañadas de un feriado cambiario de 24 Horas el Lunes inmediato posterior a la
finalización del feriado largo. Eso sì hablar de reducir el tremendo gasto público que ya involucra el 50% del Productor Bruto Interno, ni hablar, con lo cual aùn teniendo éxito en el corto plazo augura un horizonte negro para el futuro de la economía basta recordar que al Plan Austral, le siguió el fracaso del Plan Primavera que desembocó en la hiperinflación de 1989 que obligó al entonces presidente Raúl Alfonsin a entregar anticidamente el mandato. No es poco.
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