El
titular del Anses Diego Bossio sostuvo que si tuviera que satisfacer los
240.000 reclamos judiciales de jubilados y pensionados con sentencia
firme para cumplir con el 82% móvil a partir de los fallos “Baldaro” y
“Eliff”, la Institución caería en déficit operativo. Llamativa
afirmación proveniente de alguien que se vanagloria de hacer una buena
administración, a lo cual se suma el hecho que en el año 2008 las
razones para estatizar los fondos de las AFJPs eran devolver la
transparencia al manejo de los aportes y la dignidad de los jubilados.
La realidad es que la administración del Anses desde 2008 puede
calificarse de muchas maneras menos de eficiente, veamos; en el 2009
cuando se eliminó el régimen de jubilaciones privadas, el FGS (Fondo de
Garantía de Sustentabilidad) cuyo objetivo final es “el constituirse
como un fondo de reserva (o anticíclico), a fin de que el FGS pueda
atender eventuales insuficiencias en el financiamiento del Régimen
Previsional Público, a efectos de preservar la cuantía de las
prestaciones previsionales”, representaba $140.8521
millones, lo cual equivalía a 2/3 del total del presupuesto de todo el
Anses, ahora en el año 2012 el FGS es de $209.103 millones pero se
requeriría el 83% del FGS para cubrir el patrimonio del Anses, ya que
los gastos del organismo crecieron el 71% pero el FGS solo el 42% ¿Cómo
se llegó a este deterioro del Fondo de Inversiones de la Anses?, en gran
parte es al criterio “político” con que se manejan los recursos dado
por;
- 58% de las Inversiones es en Títulos Públicos (o sea le presta al Tesoro Nacional).
- 13,9% en Proyectos Productivos (Atucha II, Enarsa-Centrales Termoeléctricas) cuyo plazo de recuperación de capital no baja de 12 años, o sea no son inversiones líquidas.
- Renta implícita de la Totalidad de Inversiones es del 5,6% cuando la inflación es del 25%, es el resultado de otorgar créditos a tasas subsidiadas como el caso de Plan PROCREAR o la entrega de notebooks.
Al
deterioro del FGS, habría que agregar el hecho que actualmente el Anses
le debe a las provincias en concepto del 15% de la masa de
coparticipación que aportan las provincias con destino al Anses, la suma
de $36.000 millones destacándose Córdoba ($2.304 millones), Santa Fé
($2600 millones) y Buenos Aires ($13.200 millones). En resumen asistimos
a un Anses que luego de casi 4 años de la eliminación de la jubilación
privada, no solo no cumple con los actuales jubilados sino que también
asistimos a un deterioro patrimonial del mismo que hace prever una
crisis severa del sistema previsional en el futuro. Así estamos.
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