domingo, 30 de junio de 2013

La mentira del Indek no solo cuesta credibilidad



Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo (Abraham Lincoln, sexto presidente de los EE.UU).

Parte de la deuda argentina se encuentra emitida en títulos que pagan un Cupón por crecimiento de PBI (Conjunto de bienes y servicios que produce un país) ¿qué significa esto? Sintéticamente hablando, se tratan de títulos que el país emite y paga una renta de abono vencido, en función del aumento de la economía respecto del año anterior, para este año 2013 el umbral para su abono estaba previsto que se disparará este pago si la economía superase el 3,22%, y dado que el 2013 por una inflación real de más del 20% y control de las importaciones la economía no superaría un 2% de crecimiento anualizado todo apuntaba a que el país se ahorraría de pagar 3.200 millones de dólares por Cupón PBI. Pero las necesidades del relato oficial no se compatibilizan con esta situación ya que necesitan mostrar el éxito del Modelo Nacional y Popular y ahora el INDEK ya no solo dibuja una inflación anualizada del 10% sino que mágicamente la economía comenzó a dispararse en el segundo trimestre que según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAI) creció un 7% comparado con igual mes de 2012, luego de crecer el primer trimestre un 3%, es decir según el INDEK en la argentina se está verificando un crecimiento vigoroso de la economía que estaría impulsada presuntamente por el consumo interno reflejado en las ventas de supermercados (12%), la construcción (11%) y las importaciones de bienes de capital (48%) lo cual haría finalizar el año con un crecimiento anual del 5% disparando el pago del Cupón señalado. ¿Cómo puede ser esto cuando las consultoras privadas (aún aquellas muy identificadas con el “Modelo)” estiman la mitad?, una explicación estaría en que el INDEK  deflacta los precios (o sea le quita el impacto del componente inflacionario) por la inflación oficial entonces al ser la inflación oficial sobreestima los precios de la economía, pero la realidad es que no es explicación suficiente para una distancia tan grande entre las estimaciones del Estado y la de los privados. Todo hace suponer que con fines meramente electorales el Kirchnerismo decidió manipular las cifras del crecimiento del PBI (ya lo hizo en el 2009 cuando mostró un crecimiento del 1% cuando la realidad es que había caído un 2%) en un año de elecciones parlamentaria. El tema es que ya no afecta solo la transparencia informativa sino que le regalaría a los acreedores 3.200 millones de dólares extras de persistir este falseamiento de las cifras estadísticas. En países serios conductas de este tipo por parte de los funcionarios públicos sería considerado una verdadera traición a la patria.

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