viernes, 21 de junio de 2013

La Cubanización de la Moneda Argentina



La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. Groucho Marx

Ante un cuadro de caída del consumo, aumento de las expectativas inflacionarias y caída de reservas en dólares que respaldan el peso argentino, las autoridades económicas han sacado otro conejo de la galera en un intento de revertir la desconfianza en el peso argentino con la creación del Certificado para la Inversión (CEDIN). En un principio el CEDIN tendría por objetivo el blanqueo de capitales no declarados para revertir la caída del mercado inmobiliario como consecuencia de la virtual prohibición de compra y venta de dólares, y reforzar indirectamente las reservas en dólares del Banco Central que se encuentra en camino de una crisis de Balanza de Pagos, ya que se fugan de la economía argentina 1000 millones de dólares mensuales. A estos objetivos la Secretaría de Comercio, a cargo del Sr. Guillermo Moreno, que se ha transformado en una especie de Ministerio de Economía en las sombras, pretende adicionarle el objetivo de incrementar el consumo a través de la transformación del CEDIN en una cuasimoneda convertible en dólares cuya emisión no estimule la inflación ya bastante afectada por la emisión descontrolada de pesos argentinos. Esto se lograría a través de la autorización de comercialización del CEDIN en el mercado secundario y su transferencia sin necesidad de registrarla en el Banco Central y permitiendo a su vez la adquisición con este título cualquier tipo de artículo no solo inmuebles. En teoría esto transformaría en el CEDIN en una especie de cuasimoneda respaldada por los dólares depositados en el Banco Central del Titular inicial cuyo fin primario era el blanqueo de capitales no declarados, ¿en que momento se podría solicitar los dólares? En el momento aquel que un titular reclame los dólares por haberlos recibido por el traslado del dominio de un inmueble o por construcción, ampliación o refacción de inmuebles, en el medio podría ser toda clase de transacciones comerciales. Esta idea de la existencia de una moneda inconvertible (peso argentino) y una cuasimoneda (por ahora no se permite el ahorro en CEDINES) convertible en dólares es una idea importada de CUBA, donde actualmente existen dos monedas el “peso nacional” (CUP) y el “peso convertible” (CUC) cuyo origen estuvo motivado en la por la fuerte depreciación de peso y la autorización de la circulación del dólar de EEUU. Sin embargo las autoridades económicas argentinas no previeron que por ejemplo en CUBA se planifica terminar con la dualidad monetaria debido a las distorsiones en la contabilidad fiscal y en la política monetaria que ello acarrea como ser:

  • Distorsión de los costos de exportaciones.
  • Dèficit de la balanza comercial por sobrevaloración de las exportaciones y reducción del valor de las importaciones.
  • Salarios y pensiones se abonan en CUP mientras que las compras que hace la población en el mercado informal se pagan con CUC.

En conclusión la introducción de un sistema bimonetario en forma no oficial, es una alquimia económica que redundará en el empeoramiento del proceso inflacionario porque acelerará la depreciación del peso, aumento de las presiones para la devaluación del peso y una tendencia creciente para adquirir CEDINES con pesos que desembocará en la existencia de un tercer mercado cambiario (cotización CEDIN / PESOS) con las distorsiones que ello implica en materia monetaria y fiscal ya que no transcurriría mucho tiempo en que se soliciten autorizar la exhibición de precios en CEDINES. Un espejismo de consumo que tendrá su fracaso asegurado sino se corrigen las verdaderas causas de la depreciación del peso argentino que está en los desquicios fiscales del Modelo Kirchnerista.

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