"Decir que hay un poco de inflación es
lo mismo que decir que estás un poco embarazada"
Leon Henderson (1895-1986), economista
estadounidense
"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".
Albert Einstein (1879-1955) , físico alemán nacionalizado estadounidense.
Ante la muy difícil posibilidad de poder lograr la reforma de la
Constitución Nacional que posibilite un tercer mandato, salvo que se logre un
triunfo contundente en las elecciones parlamentarias de Octubre por encima del
35% de los votos, hoy difícil, o bien un Pacto de Olivos II con la siempre eclética
Unión Cívica Radical, la Presidente Cristina Fernández no ha ungido un sucesor
que le permita gobernar desde el llano y el escenario económico se le está presentando lo
suficientemente adverso como para que no pueda imponer un sucesor al partido
justicialista (aunque esto puede variar en el futuro), frente a este panorama
se presentan los tres yupies ("young urban
professional" “Joven Profesional Urbano”) como candidatos a suceder a Cristina; el gobernador de la Provincia
de Buenos Aires, Daniel Scioli, el Intendente de Tigre Daniel Massa y el Jefe
de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri, los tres
comparten cosas en común, edad, imagen de profesionales jóvenes exitosos que
representarían la nueva política y sobre todo escasa o nulas definiciones de
cuál es su proyecto político superador del actual modelo. Nuestro primer yuppie
el gobernador bonaerense Daniel Scioli, a su favor tiene la rara virtud
de poder cambiar de distrito (comenzó su carrera como diputado por la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, distrito al cual ahora reclama el pago de mayores derechos por
el tratamiento de los desperdicios pero nada dice de los ciudadanos bonaerenses
que se atienden en los hospitales porteños, ante el deterioro evidente de la
salud pública de la provincia de Buenos Aires) y de adecuarse sin ponerse colorado, a los distintos liderazgos
peronistas sin que se lo acuse de “acomodaticio” y construir una imagen ante la
opinión pública de potencial candidato presidencial sin emitir ningún juicio
salvo frases o slogans que parecen salidos de una campaña de venta de
departamentos de tiempo compartido , claro tiene en su contra que los cargos
que ha ocupado (Secretario de Turismo, Vicepresidente de la Nación, Gobernador)
han sido resultado de decisiones políticas al servicio del proyecto político de
Carlos Menem, Eduardo Duhalde y del extinto Néstor Kirchner, más que decisiones
propias, aún en la actualidad no se anima a plantear su proyecto presidencial bajo
la típica frase “no es tiempo de candidaturas”. Nuestro segundo “yuppie” Sergio
Massa hombre que militó en el partido del Ingeniero Alsogaray para luego
abrazar la “causa justicialista” junto con su amigo Amado Boudou comparte junto
con Daniel Scioli la habilidad para acomodarse a los distinto liderazgos
justicialistas fue nombrado titular del ANSES por Eduardo Duhalde, y
reconfirmado por Néstor Kirchner, para luego aterrizar en el partido de Tigre
como intendente en el 2007 donde ha venido construyendo, excepto por el
interregno en la jefatura de gabinete, lo que denomina “Modelo Tigre” que es
más una promoción de su gestión como intendente (cuya última elección ganó con
el 73% delos votos) pero que nada dice sobre cuales son sus ideas o proyectos
para la Argentina del 2015. Y Finalmente
llegamos al tercer “yuppie” el alcalde Mauricio Macri el hijo de Franco Macri (apellido
ligado con la Patria Contratista sin tradición política) que logró la Jefatura
de Gobierno más por el desastre de Cromagnon que fulminó la carrera política
del entonces Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra que por sus propias virtudes.
Mauricio Macri logró expandir su base política desde su asunción, al fundir su
partido Compromiso para el Cambio con la estructura de Recrear que le birló al
frustrado candidato presidencial Ricardo López Murphy y formando lo que hoy es
el PRO que representa según sus creadores una síntesis (los detractores dirían
un engendro) de las ideas republicanas del radicalismo, con la sensibilidad
social justicialista y las ideas modernizadoras del desarrollismo frondicista. Pero
para su desgracia esta fuerza no ha logrado trascender la General Paz por lo
que el Ingeniero Macri que aspira a aglutinar la oposición, sigue siendo un fenómeno
capitalino resultado de la tradición antiperonista porteña (excepto cuando ganó
Erman González en la época de Menem) que dudosamente se logre expandir al resto
del Territorio Nacional (solo ha tenido éxito en Vicente López con su primo
Jorge Macri, quien tiene muy buena relación con Daniel Scioli). Algo comparten
los tres jóvenes políticos y que es el deseo de llegar al sillón de Rivadavia
pero que no han manifestado cuáles son sus planes frente a los graves desafíos que
se enfrentará nuestro país a partir de 2015 ante un escenario de estancamiento
económico con cada vez mayores presiones inflacionarias y un Estado que ya no
puede soportar un nivel de gasto público que llega al 50% del Producto Bruto
Interno y que no se soluciona con frases de campaña y apelando a la buena onda
y al amor.
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