"Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con
deudas." Benjamìn Franklin (político, científico e inventor
estadounidense (1706-1790)).
Repetidas veces hemos escuchado a la Presidente de los argentinos sostener como un beneficio de la era kirchnerista el desendeudamiento del país en contraposición con los desastres de la Convertibilidad de la década del noventa. Pues bien, esta premisa está siendo puesta en duda por la misma realidad económica luego de 10 años de década ganada y luego de varias medidas por lo menos controvertidas como ser:
- Dos canjes de deuda con quitas del orden del 75% (y todavía siendo discutida en Tribunales por los acreedores que decidieron no entrar en el canje).
- Intervención del INDEC y falseamiento de los índices de inflación para no pagar intereses por CER (coeficiente que ajustaba el valor de los títulos de deuda por inflación).
- Cancelación de Deuda con el FMI con reservas de Banco Central.
- Nacionalización de las AFJPs (Aseguradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones que eran tenedoras de Deuda Pùblica Argentina).
En la actualidad, la Deuda Pùblica Argentina
asciende a 197.464 millones de dólares que representa el 44,9% del PBI
argentino, cuando en el año 2000 la deuda representaba el 45,7% o sea luego de
10 años de modelo kirchnerista hoy estamos tan endeudados como en la época de
la Convertibilidad, con la diferencia que en estos 10 años la Argentina gozó de
los mejores precios de sus productos agrícolas como no tenía desde principios
del siglo XX, la pregunta es ¿Cómo puede ser que luego de un proceso
relativamente exitoso de canje de deuda que redujo la deuda al 40% (de un 138%
siendo una de las reestructuraciones más exitosas en la historia económica de
América Latina) hoy estemos tan endeudados como en el año 2000?. La respuesta está
en que desde el 2007 el gobierno aumentó fuertemente el gasto público y desde
entonces el gasto se ha mantenido alto, generando déficit fiscal a partir de
2009 a pesar que Argentina tiene la mayor presión fiscal de la historia. A lo
anterior hay que agregarle que al cancelar la deuda con el FMI y no renegociar
la Deuda, todavía pendiente con el Club del Paris, el Estado Nacional financió
sus gastos en forma intraestatal o sea cambiamos la fisonomía de la Deuda en la
era Convertibilidad eran acreedores externos hoy es deuda que el Gobierno le
debe al sector público que asciende a 114.767 millones de dólares (el 58% de la
Deuda Total) de los cuales 5.308 millones de dólares son con el Banco Central
de la República Argentina. Para que se entienda los dólares que deberían respaldar
los pesos argentinos son prestados al Estado Nacional a cambio de un Pagaré
llamado Letras del Tesoro, hoy los activos del Banco Central un 57% está representado
por Títulos Públicos Nacionales, lo cual revela que luego de 10 años del Modelo
Nacional y Popular, la Argentina no solo no se ha desendeudado sino que las
Reservas Reales (dólares y oro) que teóricamente deberían respaldar los pesos
argentinos se encuentran peligrosamente en niveles del año 2001, claro que
ahora el detonante de una crisis no sería que los acreedores externos exijan el
pago de la Deuda sino que se pregunten los argentinos si los pesos que tienen en el bolsillo cuentan con respaldo o son papelitos de colores sin valor. No es poco.
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